Por Juan Arguedes
“Alma curiosa que sufres
Y vas en busca de tu paraíso
¡Compadéceme! si no, ¡te maldigo!
-Charles Baudelaire
Empezar diciendo que todo recorrido hecho, me refiero desde la primera vez que llegue aquí hasta ahora, ha sido siempre un camino cuya empresa fue en un principio por la pasión desbordante de un querer saber, pero que en sí, suele ser un mero engaño de un compromiso frio, ¿en donde quedo toda aquella insistencia precoz de la vida y del saber? Y es que, todo deseo ha de nacer de algún lado, en los lugares menos inesperados. Curiosamente, desde mi asistencia a este grupo de estudio y hasta hora, todos los seminarios de Lacan, han dicho o han hecho referencia a la propia experiencia de uno mismo, incluso fuera o dentro de un espacio analítico.